#throwbackthursday - Adeus, 2013

23rd January 2014 - Opinión - Comment

Es jueves. Así que he pensado coger algo del pasado y traerlo aquí para publicarlo. La etiqueta #throwbackthursday, o #tbt, precisamente alude a ello y me pareció de lo mas apropiado. Si soy sincero, más que del pasado era un tema... inacabado, pero que ya he conseguido solucionar y por ello, es un buen momento para compartirlo.

 

Muchas personas que me conocen saben que me gusta escribir. Que tengo cierta facilidad de palabra puede ser una forma de verlo, pero no siempre surge cuando yo lo deseo. A veces, me planto frente a la hoja en blanco y me pierdo. Poco glamuroso, ¿eh? En esos momentos, busco una referencia en mi entorno, mis experiencias, mi familia. Y encuentro una pequeña palanca que abre las puertas. En este caso, una frase de mi madre que siempre dice, "cuando no tienes algo interesante que compartir con el mundo, cállate y no compartas tu estupidez". Evidentemente, ella lo dice de una forma muy sutil, pero eso sería algo impropio de mi, que no he aprendido de juegos de salón todavía ni de hacer como en la tele, ese truco de hablar y no decir nada. Tengo que pedirle el número a Wendy Davis en invitarla a una copa, tal vez me enseñe. Al menos ella sí que sabe como llenar el tiempo con sentido para conseguir lo que desea pero claro, seguro que yo metería la pata mucho antes que ella, porque eso de ser politicamente correcto es un jardin que yo no sé transitar.

 

 

Hace semanas, 4 para ser exactos, que tengo en el congelador esta entrada de blog. En origen, nació como un intento de cerrar año, evaluándolo y compartiendo mis impresiones. Sin embargo, está terminando Enero y no ha visto la luz hasta este momento. ¿Por qué? ¿He tenido mal año? ¿Me he quedado sin palabras?. Bueno, creo que no ha sido ese el caso. El problema está en que he tenido un gran año. Fotográficamente hablando, ha sido redondo, porque he cumplido sobradamente mis expectativas. Es cierto que he tenido bastante ayuda por parte de las personas que me soportan cada día, y precisamente esa ha sido otra de las cosas que mas me han hecho sentir bien. Como siempre, sigo con mi política de tener bien podado el bonsai de personas tóxicas, por lo que mi entorno personal es esa tormenta controlada que siempre me dá sorpresas, pero muy pocas desilusiones. En esta vida, hay personas que no merece la pena ni siquiera mirar lo bien o mal que les va, porque ni sirve para nada, ni hay nada que mas deje claro una postura que la indiferencia y el desinterés. Por el contrario, si te sabes rodear de aquellos que únicamente disfrutan de quienes son, puedes aprender muchísimas cosas que desconocías, y crecer de una forma importante como ser humano. ¿Laboralmente? Cáspita, me da miedo decirlo por si lo gafo, pero no me puedo quejar. En un año en el que todo se va a pique, sigo manteniendo mi castillo, mi montura y he conseguido mejorar bastante el nivel que ya tenía algo que de paso, puedo permitirme compartir con las personas que aprecio.

 



¿Todo ha sido perfecto? Para nada. Cada mes ha sido un reto que superar, cada tropiezo, la excusa de dar una zancada mas larga, cada limon en la cara, un vaso de limonada en la mesa. Creo que a mi receta del deseo y la tenacidad, le viene de perlas una guarnición de actitud proactiva.

 

 

Sin embargo, cada vez que me he acercado al teclado para escribir sobre ello, me he sentido mal. Creo que uno de los aspectos mas negativos de mi año ha sido el blog, y lo digo sin ambiguedad. He tratado de compartir las cosas que hacía, las que me gustaban, pero me he sentido terriblemente coaccionado por esa tendencia tan generalizada de pensar que, si soy un profesional que ofrece un servicio, debo orientarlo todo a la promoción, algo que me aburre soberanamente, o procurar no pisar el callo de ninguna persona con una personalidad lo suficientemente insegura como para chillar por cualquier frase que piense dirigida hacia su persona. Y no me refiero al patinazo de Miss Davis, que ese sí que ha sido para disculparse, mas que por mala leche, por inoportuno, sino porque yo tengo el defecto de no decir cosas que no piense que voy a ser capaz de mantener en  público o en la cara de la persona que se pueda sentir agraviada. Yo no soy como otros, que parecen un mono con una granada diciendo hoy lo maravilloso que es aquello de lo que ayer echaban sapos y culebras, solo porque conviene, gusta leerlo o piensan que les va a beneficiar. Yo no soy así. El ambiente fotográfico en la zona por la que transito, tiene algunos pájaros de cuidado. Y lo cierto es que nunca van a estar satisfechos, pues hasta del silencio hacen desdén. Y yo estoy ya viejo para esos juegos que me parecen demasiado ridículos.

 


Pero tampoco soy un hipócrita. No me sale. Y por ello, creo que esto se acaba aquí. Hace mucho tiempo que dije a una persona que ya no está en mi mundo que siempre voy a preferir ser una buena persona antes que un buen profesional. Es cierto, tengo mis defectos, pero con la fotografía pasa lo mismo. No quiero que la gente confunda lo que hago con lo que soy. Si esa fuese mi intención, habría fusionado mis páginas de Facebook y, como dije hace meses, "Gracias pero no, gracias". Yo deseo seguir teniendo una diferenciación entre las personas que siguen mi trabajo y aquellas a las que considero amigos cercanos. Y no quiero que nadie se sienta despreciado, sencillamente, la vida es así. Hay que equilibrarse. Tampoco me pienso aislar de las redes sociales. A mi Facebook profesional, mi Twitter y mi Instagram puede llegar quien desee. No hay seudónimos ni apodos. Únicamente mi nombre. Ahí se puede conocer la persona que está detrás de la cámara, salvo cuando hace el panoli delante para celebrar algo. Me gusta compartir parte de mi vida con quien desee conocerme. Es cierto que siempre habrá cotillas y personas que tienen poco mundo interior que pretenderán interpretar todo en clave retorcida, pero realmente no me importa en absoluto. Sin embargo, sí que conservo la elección de que parte de mi vida pongo en público. No edito, pero si selecciono. Como se suele decir, todo lo que ves es real, pero realmente no lo ves todo. Seguro que tu que me lees, entiendes por qué.

 

 

Y llegamos al tema espinoso. Yo antes tenía un blog de verdad. Uno en el que hablaba de aquello que me apetecía, en base a lo que pensaba y sin cortapisas de ningún tipo. Así debe volver a ser esta página. Y si piso algún callo, lo siento, pero en un mundo en el que los conejos se van tirando a las escopetas, yo no tengo tiempo ni ganas de ir haciendo favores a las personas que no se los ganan.

 


Y dicho esto, con un mes de retraso, debo confesar que mi 2013 ha sido fantabuloso! Hay cosas que se quedaron en el plato, evidentente, pero no hagamos un drama de ello, acaba de comenzar otro añete nuevecito y a menudo ritmo! A veces las personas no se dan cuenta de la velocidad a la que vivo las cosas, pero las que sí saben que siempre le voy a dar mas importancia a lo cotidiano, lo sencillo y lo apasionado que a cualquier otra cosa que alguien diga que debería importarme.

 


Espero que vuestro 2014 sea tan bueno como mínimo de lo que fué el año pasado para mí. Ahora, al lío!

 

 

PD: Sí, este título significa que le he dado una nueva oportunidad a los #tags pero por Dios, entren en razón personas humanas y traten de #no #escribir #absolutamente #todo #con #ellas, #no #solo #es #ridículo, #sino #que #encima, #no #sirve #para #nada. También estoy pensando en dejar de poner marcas de agua a las fotos del blog. Sé que Luisa me matará y tal. Y Fredy. Pero que diantres, me aburro de ver mi nombre!

 

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